Lecturas y Homilia para un cumpleños

Lectura de la carta del apóstol Santiago          
Hermanos:
Ustedes, los que ahora dicen: «Hoy o mañana iremos a tal ciudad y nos quedaremos allí todo el año, haremos negocio y ganaremos dinero», ¿saben acaso qué les pasará mañana?
Porque su vida es como el humo, que aparece un momento y luego se disipa.
Digan más bien: «Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello» 
Palabra de Dios.

Salmo  R. ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

 

Lectura del santo Evangelio según san Mateo  
Jesús dijo a sus discípulos:
«No se inquieten entonces, diciendo: "¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?"
Son los paganos los que van detrás de estas cosas.
El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan.
Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura.
No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo.
A cada día le basta su aflicción.»  Palabra del Señor.

Que el Señor los bendiga y los proteja.
Haga brillar su rostro sobre ustedes y les muestre su gracia.
Les descubra su rostro y les conceda la paz.

Homilía
No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo, porque cada día es una caricia del amor de Dios. Despertar cada día es tomar conciencia de ese presente, de ese instante en que somos amados por Dios, que nos ama con amor eterno, y descubrir que todo es don de Dios, que todo es una caricia de su amor.   

Soy un pequeño lápiz en la mano de Dios, con el que él escribe su carta de amor al mundo. Cada nuevo día es una página en blanco en el diario de nuestra vida. La lapicera está en las manos, pero no todos los renglones serán escritos como deseamos: algunos vendrán del prójimo y de los acontecimientos que nos rodean.      

El secreto de la vida radica en hacer nuestra historia lo más hermosa posible. Escribir el diario de la vida y llenar sus páginas con palabras nacidas del corazón. A medida que las páginas nos llevan adelante, descubriremos senderos que agregarán penas y alegrías; si somos conscientes de estar en la palma de la mano del Padre y escribiendo un  mensaje del amor… siempre habrá esperanzas en el mañana. El Padre sabe bien que ustedes las necesitan.

Una de las cosas que recuerdo, con mucho cariño, de mi infancia… Papá, mamá y Cristina, en una noche de verano, mirando las estrellas en un cielo límpido… Las tres Marías, la cruz del sur; de pronto un cometa. Las explicaciones y la enseñanza de papá: Hay personas Estrellas. Hay personas Cometas. Los Cometas pasan. Apenas son recordados en la fecha que pasan y vuelven. Las Estrellas permanecen. Al mirar los Cometas, es bueno no sentirnos como ellos. Ni desear el agarrarnos de su estela. Al mirar los Cometas, es bueno sentirse Estrella.       

Hay mucha gente Cometa. Pasa por nuestra vida apenas por momentos. Ser Cometa no es ser amigo. Es ser compañero por unos instantes. Pasan por la vida sin iluminar, sin dar calor; Viven… y pasan por el otro sin hacer presencia... sin existir. Brillan apenas por instantes en los escenarios de la vida; con la misma rapidez que aparecen, desaparecen. La soledad es el resultado de una vida Cometa.

Lo importante es ser Estrella. Hacer sentir nuestra presencia. Ser luz, calor, vida.
Los amigos son Estrellas. Los años pueden pasar, surgir distancias, pero quedan sus marcas. 

Nadie permanece. Todos pasan. Nosotros también pasamos por los otros.    
Es necesario crear un mundo de Estrellas. Poder contar con ellas todos los días. Así son los amigos. Estrellas en nuestras vidas. Se puede contar con ellos. Ellos son refugio en los momentos de tensión. Luz en los momentos oscuros. Pan en los momentos de debilidad. Seguridad en los momentos de desánimo.     

Quiero confesarles algo. A los 60 le doy gracias a Dios y a mi familia, porque, con mis luces y sombras, creo haber vivido y construido una linda y plena historia personal. Ustedes saben lo que me cuesta festejar mi cumpleaños y mis aniversarios…
Es bueno sentir que hemos sido luz para muchos amigos, y que ellos nos han iluminado a su vez. Es bueno sentir que hemos sido calor para muchos corazones y que esos corazones nos arroparon cuando el frío nos castiga. 
Hoy, a los 60, quiero celebrar mi cumpleaños para decirles GRACIAS porque ustedes son luz, calor, estrellas, refugio, pan, mano cálida… para mí y para los míos, en estos días que el frío en el alma nos pega fuerte.

Con la goma de borrar de mi lápiz quiero borrar las oportunidades que perdí de decirnos gracias y con mi lápiz escribir: Ser Estrella en este mundo pasajero, en este mundo lleno de personas Cometas, es un desafío. Ser Estrella es una recompensa. Es nacer y haber vivido, y no sólo haber existido, apenas.
Celebrar es darnos la oportunidad de decir GRACIAS

Los invito a reflexionar sobre nuestros jóvenes… ¿no será porque “los grandes” no celebramos y festejamos… que ellos se ven obligados a “divertirse” de la manera que los hacen y que tanto nos preocupa?

 

De chico, me encantaban los lápices, íbamos con mamá a la Bancaria y me deslumbraban los lápices; son largos y con un pequeña goma para borrar... Con la vida aprendí porque me gustaban tanto los lápices.
La goma para borrar es mucho chica que el lápiz… Esta es la enseñanza del lápiz: a pesar de que nos equivocamos,  es más el amor que escribimos, que los errores que cometemos.
Esto nos lleva a entender que muchas veces creemos que nuestra vida no vale, o que nacimos para tener problemas, dificultades o simplemente para ser perdedores.
Las depresiones vienen cuando pensamos que es más lo malo que lo bueno en nuestras vidas, sin embargo, es más lo bueno que hay en nosotros que aquello que, ni siquiera, merece llamarse error.
Adelante, no te detengas por un pequeño error, borra tus errores, escribe encima y continúa, porque Dios te ha dado mucho lápiz; Él conoce tus habilidades, y cree en las cosas buenas que puedes hacer.
Tienes muchas cosas buenas que escribir, y si te detienes para pensar en lo poco que has tenido que borrar, dejarás de escribir tu parte en el libro de la historia en el cual Dios te ha permitido ser co-autor.

Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena. Envejece es perder interés en vivir. Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas. Envejecer significa ver a Dios más de cerca.