Curso Bíblico - Los libros de Rut, Tobías, Judith, Esther y Cantar de los Cantares

24.- LOS LIBROS DE RUT, TOBÍAS, JUDITH, ESTHER Y CANTAR DE LOS CANTARES

    Introducción

En este tema veremos estos cuatro libros bíblicos que tienen mucho en común: Son considerados entre los libros sapienciales, porque tienen como objetivo principal enseñar al pueblo. Aunque parezca que relatan hechos históricos, los autores inspirados recogen historias antiguas y las adaptan libremente para dar su enseñanza. Son libros escritos durante el post-exilio como historias edificantes recordando antiguos personajes (Job, Tobías) o situaciones de las historias de Israel (Judith, Esther). Fueron escritos para fortalecer la fe de los judíos que vivían en la Diáspora (fuera de la Patria) proponiendo las virtudes de sus personajes como ejemplo de vida para las comunidades hebreas. El interés de los autores sagrados va hacia figuras de mujeres, que lo arriesgaron todo para salvar a su pueblo: Quizás el motivo es que en la frágil semblanza femenina, resplandece mejor la actuación salvadora de Dios. Rut

En este pequeño libro encontramos un relato encantador, lleno de profunda humanidad, nobleza de alma, en un ambiente de sencillez campesina, que recuerda la vida del pueblo de Dios en los tiempos de los Jueces, cuando Israel se asentó en Palestina.

Como ambiente geográfico, la historia se desarrolla en Belén de Judá. El relato narra el increíble cariño ente Noemí y sus dos nueras sobre todo Rut.

Esta mujer queda firmemente fiel a la familia de su esposo y de Noemí su suegra. La fidelidad y laboriosidad de Rut, sostenidas por la experiencia de Noemí, terminan con las bodas entre Booz y Rut. Así esta mujer extranjera reencuentra una casa, una descendencia y el honor de entrar entre los antepasados de David y del mismo Cristo.

El libro de Rut se leía públicamente cada año en Pentecostés en las fiestas de agradecimiento a Dios por la siega del trigo.

2.1 ENSEÑANZA DEL LIBRO DE RUT

a) Una apertura universalista, de respeto hacia los extranjeros (Rut no era Israelita, sino una Moabita), como en el caso de Job, también extranjero. Puede ser que el libro de Rut sea también una reacción a las reformas de Esdras y Nehemías, quienes con el afán de eliminar el contagio con otras religiones, habían prohibido a los israelitas casarse con extranjeros, y habían desarrollado un nacionalismo fanático (Esd. 9,12). Rut demuestra que hasta el mismo David tuvo una Moabita entre sus antepasados.

b) Otra clara intención del libro de Rut es defender el sentido de solidaridad familiar y la "Ley del Levirato" presente en la tradición del pueblo de Dios (Dt. 25,5-10). Los hebreos tenían un fuerte sentido de solidaridad familiar, también para garantizar una descendencia.
Así este pequeño libro, además que proponer a nuestra reflexión las virtudes de fidelidad, prudencia, nobleza y generosidad de sus personajes, quiere poner la atención sobre el designio salvífico de Dios, que quiso a Rut entre los antepasados de Cristo. Tobías

Narra la historia de una familia israelita deportada en Asiria. El protagonista es Tobías, quien guiado por el ángel Rafael, cumple un viaje para recuperar una suma de dinero. Durante el viaje se casa con Sara, su pariente, liberándola de un maleficio, gracias al consejo de un ángel. Este le sugiere también el remedio para la ceguera del padre. 3.1 Enseñanzas del libro de Tobías a) Podemos afirmar que el tema principal del libro es el "camino de la felicidad", representado simbólicamente en el viaje de Tobías bajo la guía del ángel. El camino de la felicidad consiste en esto: Temor de Dios en la obediencia a los mandamientos (temor entendido no como miedo, sino como amor y confianza); respeto y piedad hacia los padres, práctica de las obras de misericordia, oración y ayuno, justicia y honestidad (Tob. 4). b) La Providencia Divina: En la lectura de Tobías respiramos la bondad y la providencia del buen Dios, que cuida de sus hijos.
Frente al problema de los justos acechados por la desgracia, como Tobit y Sara, el autor sagrado proclama la providencia de Dios: Dios no es responsable del mal de los hombres, sino que siempre sale en su ayuda.
Tobías trata pues, también este problema típicamente sapiencial "¿Por qué el justo sufre?"… Sin embargo, lo resuelve en clave más religiosa: Hace ver que los justos acogen la desgracia no como un castigo, sino como una prueba purificadora para su fe y como prenda de la felicidad que Dios da siempre a los que se dejan acrisolar por su sabiduría (Tob. 3,3-5). c) Misión de los ángeles: El libro de Tobías aclara también la doctrina tradicional sobre los ángeles, buenos o malos.
Los nombres del ángel malo: "Asmodeo" (= destructor) y del ángel bueno: "Rafael" (= Yahvé sana) son un símbolo: El uno destruye la obra de Dios, el otro sana y salva.
El libro de Tobías enseña que los ángeles son el instrumento de Dios, aparecen como seres sin cuerpo (Tob. 12,19), dedicados al servicio de Yahvé y a la custodia de los hombres (Tob. 5) y tienen poder sobre los demonios (8,3; 12,14). d). La familia: Otro aspecto original del libro de Tobías es la descripción de las virtudes familiares, no muy presentes en los otros libros sapienciales.
Se describen los sentimientos del padre, del hijo, de la esposa… probados por las separaciones, exaltados en los reencuentros, en un clima de profunda religiosidad; el matrimonio es concebido como una unión santa (Tob. 6,18-19) y con características casi cristianas. Judith

Es la historia de una liberación: El pueblo de Dios es liberado de un grave peligro por la intervención de una mujer viuda piadosa, sabia y decidida de nombre Judith. Fue escrito probablemente por un autor inspirado hacia el año 150 -100 a.C. Como Tobías, también el libro de Judith es uno de los 7 libros Deuterocanónicos del AT.   4.1 Enseñanzas del libro de Judith. a) Dios es el Señor de la historia: El autor sagrado pone en evidencia como Yahvé, el Dios de los padres, está presente dentro de la historia humana. Todo es conducido por el Señor, para los mejores intereses de su pueblo (Jdt. 9,5-14); Judith es, en las manos de Yahvé, el instrumento de su justicia. b) Rol importante de la mujer en el designio de Dios: El hecho de que la liberación de un pueblo es obra de una mujer, prueba que Dios elige lo que es débil para confundir a los fuertes (1Cor. 1, 27-29) (Jdt. 9, 9-10).
El relato pone en evidencia la sabiduría de la mujer, su fe en Dios, elogiando las virtudes de la mujer viuda y piadosa, y anticipa la alabanza de las virtudes de Ana (Lc. 2, 36-37), de María y de las viudas cristianas (1Tim. 5,5). La Liturgia aplica a María Santísima, algunos textos de Judith, porque "La mujer que cortó la cabeza del enemigo de Israel es anticipación de la que pisará la cabeza de la serpiente" (Jdt. 14,18-20; 15,9-10).
Acción de gracias en las pruebas: Un aspecto original de Judith, que le acerca a los libros sapienciales, es que no considera las calamidades, como necesario efecto de un pecado contra Dios. La invitación que hace Judith a dar gracias a Dios, porque la prueba que están pasando es un signo del favor de Dios (Jdt. 8,12-16). Esther Como en Judith, el libro narra una historia de liberación, con un protagonista femenino: ESTHER. Los hechos de los primeros capítulos evidencian el misterioso plan de Dios: Yahvéh prepara el instrumento, humilde y débil para salvar a los Judíos. En Susa, capital del reino Persa, se desarrollan los hechos: A causa de una ley establecida por el cruel Amán, fue decretado el exterminio de los judíos en la región. Esther, que había llegado a ser reina, por designio de Dios, sola y frágil, arriesga su propia vida para implorar delante del rey, a favor de su pueblo.
La joven obtiene los favores del rey, el plan de Amán es descubierto y él castigado. 5.1 Enseñanzas del libro de Esther El autor sagrado destaca la dramática liberación del pueblo de Dios, frente al poder de un gran imperio. De esta manera se subraya la inviolabilidad del pueblo de Israel en la historia, es decir que el pueblo de Dios, aunque pequeño y perseguido, lleva en sí la bendición y el favor de Dios y es portador de una promesa de salvación que no puede desaparecer. Providencia de Dios: En todo el libro, los hechos declaran que Dios interviene en la historia para salvar a su pueblo perseguido, como se declara explícitamente en las oraciones de Mardoqueo y de Esther. (Est. 13-14). Cantar de los Cantares Es una colección de cánticos de gran belleza, que tienen como tema el amor apasionado de dos jóvenes. El término "Cantar" indica una composición poética. "Cantar de los Cantares" forma superlativa que quiere decir: "Cántico por excelencia, el más bello, el más sagrado". 6.1 Contenido

Leyendo así, superficialmente este libro, vemos que se trata de un romance entre jóvenes, un amor con todas sus expresiones físicas y espirituales: El embrujo de los besos y caricias, el deseo del encuentro amoroso, la congoja de la búsqueda, la ruidosa alegría por el encuentro, la descripción entusiasta de la belleza de la amada, etc. Sin embargo, la intención del autor inspirado, seguramente no era describir solamente un idilio amoroso entre dos jóvenes (de ser así, no estaría dentro de la Biblia); estaba claro para el pueblo de Dios que por debajo de esta historia de amor, había algo muy profundo: La historia de Amor entre Dios (el Amado) e Israel (la Amada). Desde esta interpretación, se pueden hacer varias lecturas de nuestro libro: a. Para Israel el "Amado" es Dios mismo y la "Amada" es el pueblo de Israel. b. En una lectura cristiana el "Amado" es Cristo y la "Amada" es la Iglesia o el alma cristiana. c. Y no podemos olvidar que la Iglesia ha interpretado siempre algunos pasos del Cantar, refriéndolos a María Santísima (4,7; 5,6).  Este es el verdadero contenido del Cantar de los Cantares, y por ese contenido y por la belleza de la poesía, los maestros judíos y luego los cristianos, lo consideraban como "El más sagrado de los Cánticos". 6.2 Enseñanzas del Cantar a) El amor y la fidelidad de Dios: A través de la alegoría del amor del "amado" y la "amada", el Cántico expresa la historia del amor entre Dios y el hombre. La enseñanza para nosotros es la historia del alma que busca a su amado Dios; es el Amante-Amado-Dios, el Rey y pastor, que busca el amor del hombre. b) La dignidad del amor humano: El Cantar ensalza claramente la dignidad y la belleza del amor humano, la belleza física, la grandeza de la mujer, su atractivo, el encanto de la naturaleza, la alegría de vivir. c) El alto valor religioso y humano del Cantar y el puesto importante que ocupa en la historia de la salvación: En un momento particularmente difícil para Israel, cuanto todo era puesto en crisis (el amor de Dios, la vocación del pueblo elegido, la belleza de la vida) el Cantar, tuvo la función de representar al pueblo la Alianza con Dios de tipo nupcial, entre la Alianza descrita por Jeremías (Jer. 31,31-34) y aquella que vendrá revelada por Jesús (Jn. 13-16). 6.3 Páginas escogidas Será bueno primero hacer una lectura pausada de todo el libro, después podemos volver a algunos versículos para descubrir algunos aspectos interesantes: Cant. 1, 6: En la historia de la joven-Israel se pone de relieve el abandono de Dios por su parte de Israel (mi viña había descuidado…). 2,3: Dios es el "cedro", la seguridad y el amparo, a cuya sombra el pueblo está seguro y el alma gozosa. 2,13-14: Israel es la paloma que en su debilidad corre a refugiarse en las grietas, en falsos protectores: Dios la llama así, a su protección (lee también las mismas ideas en Jer. 48,28; 39,16; Os. 7, 11; 11,11; Sal. 74.19). 2,16: "Mi amado es para mí y yo para Él". Es la fórmula típica de pertenencia entre Israel y Yahvéh, como en Deut. 26,16-19. 3, 1-2: ¡La situación de la amada nos recuerda de cerca a Magdalena en la búsqueda de Jesús! (Jn. 20,11-16). 4, 1-16: Este capítulo de singular belleza, está formado por 3 cantos de amor. El tema común es la belleza física, en vv. 7-11 se describe la personalidad de la mujer y los vv. 12-16 son una alabanza a las virtudes morales. Junto a la belleza humana y poética del canto, se vislumbra en la Amada-Israel, la esperanza y la alegría de un pueblo mesiánico, fiel a Dios y en la prosperidad: (lee Núm. 24,5-7; Os. 14,7; Is. 60,13-22). La Iglesia repite la misma alabanza por las bellezas de María Santísima (Cant. 4,7 y n4,12)